La vejiga es el órgano ubicado en la parte inferior del abdomen y es en donde, luego de que la producen los riñones, la orina se almacena temporalmente y se desplaza por medio de unos tubos que se llaman uréteres.

El cáncer de vejiga se encuentra por lo general en el revestimiento más recóndito del órgano y se ramifica hacia las paredes externas. Existen tres tipos de cáncer de vejiga que se identifican frecuentemente: carcinoma urotelial, carcinoma de células escamosas y adenocarcinoma.

Factores de riesgo

  • Edad
  • Los hombres desarrollan cáncer de vejiga dos o tres veces más que las mujeres
  • Fumar o usar tabaco
  • Exposición a determinadas sustancias químicas
  • Tratamiento médico con arsénico o ciclofosfamida
  • Antecedentes personales de cáncer de vejiga
  • Antecedentes materiales

Síntomas

Quienes sufren de cáncer de vejiga pueden experimentar una combinación de los siguientes síntomas:

  • Dolor al orinar y/o micción frecuente
  • Sangre en la orina
  • Dolor de espalda o abdominal
  • Pérdida del apetito y pérdida de peso

Detección y diagnóstico

La primera opción para el paciente es el examen físico. El médico examina el abdomen y pelvis para detectar protuberancias o inflamación. También puede hacer un examen rectal o vaginal.

Mediante un análisis de orina y un urocultivo, se examina una muestra de la orina del paciente para ver si hay infección o sangre.

El examen citológico de orina examina las células cancerosas de lo que se ha "lavado" de la vejiga. Durante la citología, se inyecta un líquido de contraste al torrente sanguíneo del paciente y a través de una tomografía computarizada se obtienen imágenes de la vejiga y de los otros órganos pélvicos abdominales incluidos los riñones.

Durante la cistoscopia, los médicos pueden ver el revestimiento de la vejiga al insertar una cámara delgada y larga en la vejiga a través de la uretra. Si aparece algo anormal, se puede tomar una muestra y analizar para diagnosticar la presencia de cáncer. The George Washington University Hospital es el primero en Washington, D.C. en ofrecer la citoscopia con luz azul con Cysview®, un agente de diagnóstico por imágenes óptico que se utiliza para detectar el cáncer de vejiga en su etapa inicial. La solución para diagnóstico por imágenes (Cysview) se coloca en la vejiga aproximadamente una hora antes de la citoscopia, para que pueda ser absorbida por el tejido canceroso. Los cirujanos colocan el tomógrafo en la modalidad "luz azul" para detectar los tumores que son difíciles de visualizar.

Estudios adicionales, como los rayos X, tomografía computarizada e imágenes por resonancia magnética (IRM), pueden ser necesarios para detectar el crecimiento canceroso al tomar imágenes internas del cuerpo.

Opciones de tratamiento

La cirugía es la forma más común de tratamiento para todas las etapas de cáncer de vejiga. Los tumores superficiales no invasivos se pueden extirpar en un procedimiento cistoscópico, mientras que ciertos tumores pueden requerir la extirpación parcial de la vejiga (cistectomía parcial). Las cánceres que invaden el músculo de la vejiga y los cánceres superficiales que se extienden en gran parte por la vejiga pueden requerir la extirpación de la vejiga (cistectomía radical), los ganglios linfáticos adyacentes y los estructuras cancerosas.

La inmunoterapia generalmente se usa con pacientes que sufren una enfermedad invasiva no muscular para disminuir la reaparición de tumores y su progreso a una enfermedad invasiva muscular.

Quimioterapia: es el uso de medicamentos potentes para matar el cáncer. Generalmente, se da antes de la cirugía o radioterapia.

Radioterapia: es un tratamiento alternativo para las personas que no pueden someterse a una cirugía. Las radiaciones de alta energía pueden reducir tumores y matar células cancerosas.