El esófago es un tubo que conecta la garganta con el estómago. Las mucosas y submucosas forman el revestimiento interno del esófago, que es en donde generalmente se desarrollan los cánceres. El cáncer de esófago es una enfermedad tratable, pero no es frecuente que se cure.

Factores de riesgo

  • El riesgo aumenta con la edad
  • La gran mayoría de los pacientes son hombres
  • Uso continuo de cigarrillos, tabaco sin humo y alcohol
  • La deglución de sustancias cáusticas, que pueden irritar el revestimiento del esófago, aumenta las posibilidades de crecimiento canceroso
  • Se piensa que la exposición a ciertas sustancias químicas, como nitrosaminas, fibras de amianto y productos derivados del petróleo, contribuye al carcinoma de células escamosas
  • Esófago de Barrett, la afección por la cual el ácido estomacal refluye al esófago de manera continua puede causar adenocarcinoma.
  • Antecedentes de cáncer de cabeza o cuello

Síntomas

Las personas con cáncer de esófago pueden sufrir una combinación de los siguientes síntomas:

  • Dificultad para tragar y dolor al deglutir
  • Ronquera
  • Tos
  • Pérdida intensa de peso
  • Dolor de pecho, garganta o espalda
  • Tos con sangre
  • Vómitos y regurgitación

Detección y diagnóstico

En una deglución de bario, el paciente bebe un líquido que contiene bario. El bario recubre el revestimiento del esófago, haciendo visible cualquier crecimiento anormal en las radiografías.

En una esofagoscopia se inserta un tubo largo, delgado e iluminado llamado endoscopio en el esófago del paciente para que el médico pueda examinar de cerca el revestimiento del esófago. El endoscopio también puede recolectar muestras de tejido para una biopsia, que puede detectar el crecimiento canceroso.

La tomografía computarizada (CT) es un tipo de radiografía que puede tomar imágenes muy detalladas. La tomografía computarizada se utiliza para detectar tumores e informar sobre su tamaño, forma y posición. Durante una tomografía computarizada, el paciente, en posición horizontal, pasa a través de un anillo, que toma una secuencia de imágenes. Un tinte de contraste se inyecta a través de una vía intravenosa para que las estructuras internas se puedan ver con más nitidez en las imágenes. Las imágenes juntas crean una imagen detallada del interior del cuerpo.

Las tomografías por emisión de positrones (PET) habitualmente se utilizan para determinar si el cáncer se ha extendido. Las células cancerosas absorben grandes cantidades de material radioactivo de la glucosa radiactiva que se inyecta al cuerpo del paciente. Una PET puede detectar y crear imágenes sumamente detalladas del tumor.

Opciones de tratamiento

La cirugía para extirpar todo el esófago, o una porción, se llama esofagectomía.

  • Esofagectomía abierta: el esófago se extirpa mediante una incisión en el tórax (esofagectomía transtorácica) o la incisión principal se puede hacer en el abdomen (esofagectomía transhiatal).
  • Esofagectomía mínimamente invasiva: en una esofagectomía mínimamente invasiva, las porciones del esófago se pueden extirpar a través de varias incisiones pequeñas en lugar de una o dos incisiones grandes. Durante este procedimiento, el cirujano hace orificios pequeños en el cuerpo, del diámetro de un lápiz, y se utiliza un equipo de video para obtener una visión aumentada del área de la cirugía. Los instrumentos endoscópicos se insertan a través de pequeñas incisiones para llevar a cabo la cirugía. Una esofagectomía mínimamente invasiva exitosa permite que el paciente abandone el hospital más pronto y se recupere más rápido. Este enfoque se utiliza con mayor frecuencia para cánceres tempranos y pequeños.
  • Esofagectomía robótica: durante este procedimiento, el cirujano hace orificios pequeños en el cuerpo, del diámetro de un lápiz, mientras se insertan brazos robóticos y una cámara de video para proporcionar una visión aumentada 3D del área de la cirugía. Una esofagectomía robótica permite que el paciente abandone el hospital más pronto y se recupere más rápido. Este enfoque se utiliza con mayor frecuencia para cánceres tempranos y pequeños.

La radioterapia mata a las células cancerosas con rayos X intensos dirigidos específicamente al crecimiento canceroso. Con los avances de la tecnología, hay equipos médicos específicos que pueden emitir radiaciones desde fuera del cuerpo del paciente o se pueden colocar materiales radioactivos internamente en el área precisa. Los efectos secundarios de la radioterapia de esófago incluyen pérdida de apetito, fatiga, hinchazón de la boca, encías y cavidades dentales, sequedad de boca y cambios en la porción de la piel que recibió radiación. Por lo general, la radioterapia se utiliza en combinación con dosis más bajas de quimioterapia para ofrecer resultados más efectivos.

La quimioterapia implica la inyección de medicamentos oncológicos en una vena, permitiendo que el medicamento se extienda por todo el cuerpo. Estos medicamentos matan a las células de rápido crecimiento, por lo que pueden destruir las células no cancerosas también. Los efectos secundarios varían según el tipo de medicamento pero, por lo general, se espera pérdida de cabello, náuseas, vómitos, diarrea, pérdida del apetito, llagas en la boca y los labios y una menor resistencia a la infección.

La terapia con láser puede reducir los síntomas al aliviar una obstrucción en el esófago. El malestar posterapia es breve.

La terapia fotodinámica (PDT) es un tipo de terapia con láser mediante la cual las células cancerosas absorben ciertos medicamentos. Cuando se exponen a una luz especial, los medicamentos se activan y destruyen las células cancerosas. El paciente puede experimentar una mayor sensibilidad en los ojos y la piel a la luz, dificultad para respirar, dolor abdominal, tos y dificultad para tragar temporalmente después de la PDT.