El linfoma no Hodgkin ocurre cuando las células que se dividen en el sistema linfático crecen a un ritmo acelerado y desorganizado. Debido a que los vasos linfáticos se ramifican en todo el cuerpo, el linfoma no Hodgkin puede manifestarse en cualquier lugar y diseminarse a los órganos como el hígado, médula ósea y bazo.

Factores de riesgo

  • Los hombres tienen un riesgo algo mayor que las mujeres
  • Edad avanzada
  • Un sistema inmunitario debilitado debido al VIH
  • Afecciones autoinmunes
  • Inmunosupresores luego de trasplantes de órganos
  • Inmunodeficiencias heredadas
  • Exposición a determinados productos químicos como fertilizantes, pesticidas o solventes
  • Un historial de ciertos virus puede ser el antecedente del linfoma no Hodgkin

Síntomas

Aquellas personas con linfomas no Hodgkin pueden sufrir una combinación de los siguientes síntomas:

  • Hinchazón indolora en el cuello, las axilas o la ingle
  • Fiebre
  • Sudoración nocturna
  • Pérdida de peso
  • Picazón
  • Manchas rojas en la piel
  • Fatiga constante

Detección y diagnóstico

Los médicos usan radiografías, tomografías computarizadas, imágenes por resonancia magnética (MRI) y tomografías por emisión de positrones (PET) para detectar el crecimiento canceroso.

Las radiografías toman imágenes del interior del cuerpo con radiación de alta energía. Las tomografías computarizadas toman imágenes más detalladas del interior del cuerpo con una máquina de rayos X conectada a una computadora.

Las IRM también toman fotos detalladas, pero con un potente imán conectado a una computadora.

Las PET ofrecen más información sobre cómo funcionan los órganos y tejidos usando una sustancia radiactiva llamada marcador.

Para hacer el diagnóstico, un patólogo debe realizar una biopsia o examinar una muestra de tejido extirpado por un cirujano de uno de los ganglios linfáticos del paciente con un microscopio.

Opciones de tratamiento

La quimioterapia implica tomar medicamentos que matan a las células de rápido crecimiento, por lo que pueden destruir las células no cancerosas también. Los efectos secundarios varían según el tipo de medicamento pero, por lo general, se espera pérdida de cabello, náuseas, vómitos, diarrea, pérdida del apetito, llagas en la boca y los labios y una menor resistencia a la infección.

La radioterapia mata a las células cancerosas con rayos X intensos dirigidos específicamente al crecimiento canceroso. Los efectos secundarios de la radioterapia normalmente incluyen la pérdida de cabello e irritaciones cutáneas en el área específica y cansancio. La radiación en la zona abdominal puede dar como resultado molestias estomacales o diarrea en forma temporaria, mientras que la radiación en el tórax puede afectar los pulmones y provocar problemas al tragar y respirar. La radioterapia en el cerebro puede ocasionar problemas cognitivos.

El trasplante de médula ósea (BMT) o el trasplante de células madre hematopoyéticas (HSCT) se usa normalmente para linfomas recurrentes o recaídas. Este procedimiento suministra al paciente células madre, las cuales son células que se pueden desarrollar dentro de otras células, para reemplazar a las que fueron dañadas en otros tratamientos. Las células madre se pueden trasplantar de cualquier persona o paciente. Las células se extrajeron y congelaron. El riesgo de infección es alto inmediatamente después del trasplante de médula ósea.

En BMT/HSCT autólogos, el paciente es su propio donante. Casi siempre las células madres se recolectan de la sangre, donde se las ha "engañado" para que dejen la médula ósea, donde se las encuentra generalmente. Son procesadas y congeladas. Después que el paciente recibe una alta dosis de quimioterapia, con o sin radiación, se le regresan sus células madres descongeladas, a través de una transfusión sanguínea. Estas células reemplazarán a las células que se destruyeron anteriormente y permitirán que el organismo se recupere más rápido.

En el alogénico, las células de un donante totalmente compatible (normalmente un hermano), se suministran después de una dosis alta de quimioterapia/radioterapia. Este abordaje se puede complicar debido al rechazo denominado enfermedad injerto contra huésped. Los trasplantes entre gemelos idénticos (singénicos) no conllevan este riesgo.

Las terapias biológicas usan productos del sistema inmunitario del cuerpo. Si la persona goza de una buena salud, los anticuerpos combaten la infección. Los anticuerpos de laboratorio pueden realizar la misma función. Los anticuerpos monoclonales artificiales están diseñados para el tratamiento de las células linfomatosas solamente. Se sabe que el interferón, una proteína generada generalmente por los glóbulos blancos, reduce o detiene el crecimiento del linfoma.