La enfermedad arterial periférica (PAD), también conocida como enfermedad vascular periférica (PVD), es una enfermedad común que afecta a 10 millones de estadounidenses. La PAD se desarrolla comúnmente como resultado de la aterosclerosis (endurecimiento de las arterias), que ocurre cuando el colesterol y el tejido conectivo se acumulan y forman una sustancia llamada placa que estrecha y obstruye las arterias. Al estar tapadas, las arterias disminuyen el flujo de sangre a las piernas, lo que puede provocar dolor al caminar y eventualmente ocasionar una gangrena y la amputación. Las personas que sufren de PAD corren un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, aneurismas aórticos y accidentes cerebrovasculares. La PAD también es un marcador de diabetes, hipertensión y otras afecciones.

Factores de riesgo

  • Edad (mayor ocurrencia en pacientes de más de 50 años de edad)
  • Antecedentes familiares de enfermedades vasculares, como PAD, aneurisma, ataque cardíaco o accidente cerebrovascular
  • Colesterol alto y/o lípidos en sangre elevados
  • Diabetes
  • Fumadores
  • Obesidad
  • Estilo de vida inactivo
  • Antecedentes personales de hipertensión, cardiopatía u otra enfermedad vascular
  • Dificultad para caminar, con calambres o cansancio en el músculo al caminar o hacer ejercicio
  • Dolor en las piernas o pies que lo despierta por la noche

Síntomas

Aquellos que sufren de PAD pueden presentar una combinación de los siguientes síntomas:

  • Claudicación (dolor de piernas que se manifiesta al caminar/hacer ejercicio y que desaparece cuando la persona se detiene)
  • Entumecimiento y cosquilleo en la parte inferior de las piernas y pies
  • Frío en la parte inferior de las piernas y pies
  • Úlceras o llagas en las piernas y/o pies que no se curan
  • Cambio en el color de las piernas
  • Pérdida de vello en los pies y las piernas
  • Cambios en las uñas
  • Dolor isquémico en reposo (el dolor se presenta cuando usted está en reposo o recostado)

Detección y diagnóstico

El médico puede encontrar signos de arterias estrechadas, agrandadas o endurecidas durante un examen físico. Estos incluyen:

  • Pulso débil o ausente debajo del área estrechada de la arteria
  • Menor presión arterial en la extremidad afectada
  • Silbidos (soplos) sobre las arterias, que se escuchan con un estetoscopio
  • Signos de un bulto pulsante (aneurisma) en el abdomen o detrás de la rodilla
  • Evidencia de mala cicatrización en el área, con flujo sanguíneo restringido

Dependiendo de los resultados del examen físico, su médico puede sugerir una o más pruebas de diagnóstico, como:

Ultrasonido Doppler. En esta prueba se usa un dispositivo de ultrasonido especial (ultrasonido Doppler) para medir la presión sanguínea en distintos puntos del brazo o la pierna. Estas mediciones pueden ayudar al médico a medir el grado de las obstrucciones y la velocidad del flujo sanguíneo en sus arterias.

Índice tobillo-brazo. Es la comparación de la presión sanguínea en el tobillo con la presión sanguínea en el brazo. Una diferencia anormal puede indicar la presencia de una enfermedad vascular periférica, que a menudo es causada por la aterosclerosis.

Electrocardiograma (ECG). Un electrocardiograma graba las señales eléctricas a medida que viajan por su corazón. A menudo, un ECG puede revelar evidencia de un ataque cardíaco anterior o en progreso. Si los signos y síntomas se presentan más a menudo durante el ejercicio, el médico podría pedirle que camine en una estera móvil o que use una bicicleta estacionaria durante un ECG.

Arteriografía. Para ver mejor el flujo sanguíneo por el corazón, se inyecta un tinte especial en la arteria del paciente y se hace una radiografía. Esto se conoce como arteriografía. Las imágenes perfilan los puntos angostos y las obstrucciones, que también se pueden reparar o tratar durante el mismo procedimiento (ver angioplastia o colocación de stent abajo).

Otras pruebas de diagnóstico por imágenes. Cada vez es más común el uso de otras técnicas de diagnóstico por imágenes, como una tomografía computarizada e IRM para evaluar las arterias. Son menos invasivas que la arteriografía convencional, ya que no hay necesidad de hacer una punción arterial o de sedar al paciente. Estos estudios se llaman CTA (angiografía por tomografía computarizada) o ARM (arteriografía por resonancia magnética), y las imágenes se pueden usar para hacer una reconstrucción en 3D para evaluar las arterias grandes endurecidas o estrechas, así como también aneurismas y depósitos de calcio en las paredes de las arterias.

Opciones de tratamiento

Hay varias opciones de tratamiento disponibles para la PAD:

Medicamentos. Existen distintos medicamentos que pueden retrasar y a veces revertir los efectos de la aterosclerosis. Las opciones comunes incluyen:

  • Medicamentos para el colesterol
  • Medicamentos antiplaquetarios (aspirina)
  • Anticoagulantes (heparina o Coumadin®)
  • Medicamentos para la presión arterial (bloqueadores beta, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y bloqueadores de canales de calcio)

Cirugía. Si el paciente tiene síntomas graves, una obstrucción que pone en peligro la supervivencia del músculo o tejido cutáneo, otra alternativa es la cirugía. La cirugía puede incluir:

  • Endarterectomía. En algunos casos, se pueden extraer los depósitos grasos de las paredes de la arteria estrecha. Cuando al procedimiento se hace en las arterias del cuello, se lo conoce como una endarterectomía carótidea.
  • Bypass coronario. En esta situación, se puede crear un bypass con injerto usando un vaso de otra parte del cuerpo. Así la sangre fluye alrededor de la arteria bloqueada o estrecha.

Radiología intervencionista. La mayoría de las técnicas endovasculares de la actualidad se hacen por radiología intervencionista, e incluyen:

  • Terapia trombolítica. En casos menos comunes, si una arteria está bloqueada por un coágulo de sangre, el médico puede insertar un anticoagulante a la arteria en el punto donde está el coágulo para romperlo.
  • Angioplastia e implante de stent. En este procedimiento, se inserta un alambre flexible por la parte bloqueada o estrecha de la arteria. Luego se pasa un balón desinflado montado en un catéter (tubo largo y delgado) sobre el alambre para que ingrese al área estrecha. Luego se infla el balón para comprimir los depósitos contra las paredes de la arteria.

Prevención

Puede hacer cambios en su estilo de vida que pueden ayudar a prevenir o retrasar la progresión de la aterosclerosis, como por ejemplo:

  • Dejar de fumar. Fumar daña las arterias. Dejar de fumar es la mejor manera de detener la progresión de la aterosclerosis y reducir el riesgo de sufrir complicaciones.
  • Ejercicio. Hacer ejercicio de manera regular condiciona los músculos a usar el oxígeno de manera más eficiente. La actividad física también puede mejorar la circulación y promover el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos que forman un bypass natural alrededor de las obstrucciones (vasos colaterales).
  • Comer bien. Una dieta saludable y rica en frutas, vegetales y granos enteros -y baja en grasas saturadas, colesterol y sodio- puede ayudar a controlar el peso, la presión arterial y el colesterol.
  • Controlar el estrés. Es importante reducir el estrés lo más posible. Para alcanzar ese objetivo, puede practicar técnicas saludables como relajación muscular y respiración profunda.

Es importante destacar que por sobre todos los demás factores, el fumar y la diabetes son los mayores factores de riesgo de sufrir PAD, que puede resultar en una isquemia crítica de las extremidades (flujo sanguíneo deficiente) y la amputación subsiguiente. Dejar de fumar y controlar la diabetes con dieta y medicación reducirán en gran medida las probabilidades de sufrir PAD.