De acuerdo con la American Cancer Society, el cáncer colorrectal es la segunda causa de muerte principal, combinado tanto en mujeres como en hombres. Sin embargo, a menudo puede prevenirse y, con frecuencia, es tratable si se lo detecta a tiempo.

Llevar un estilo de vida saludable y las pautas regulares de la American Cancer Society y el American College of Colon and Rectal Surgeons le ayudarán a reducir su riesgo de contraer esta enfermedad. Más información sobre el examen de cáncer colorrectal. 

Factores de riesgo

  • Ser mayor edad (es más común en personas mayores de 50 años)
  • Dietas altas en grasas, hipercalóricas y bajas en fibras
  • Tener ciertos tipos de pólipos (crecimientos benignos) que se desarrollan en el colon o el recto
  • Colitis ulcerosa (una afección que causa la inflamación del revestimiento del colon)
  • Genética (genes heredados que aumentan su riesgo)
  • Las mujeres con un historial de cáncer de ovario, útero o mama
  • Parientes de primer grado (padres, hermanos, hijos) que han sufrido de cáncer colorrectal
  • Fumadores
  • Alto consumo de alcohol
  • Falta de actividad física

Síntomas

  • Un cambio en los hábitos intestinales, lo que incluye la aparición de diarrea, constipación o sensación de que el intestino no se vacía por completo
  • Sangre en la materia fecal
  • Materia fecal más delgada que de costumbre
  • Malestar abdominal general (dolores frecuentes por gases, hinchazón, sensación de llenura y/o calambres)
  • Pérdida de peso sin motivo aparente
  • Fatiga constante
  • Vómitos
  • Ciertas afecciones sanguíneas, incluyendo anemia (glóbulos rojos bajos)

Podcast: Beneficios de la cirugía colorrectal mínimamente invasiva

Vincent Obias, MD, FACS, FASCRS, describe los beneficios de la cirugía colorrectal mínimamente invasiva, que puede incluir menos dolor, menos días en el hospital y un regreso más rápido a las actividades de la vida diaria. También explica qué pacientes podrían no ser candidatos para este método.

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Opciones de tratamiento

La cirugía es el tratamiento más común para todas las etapas del cáncer de colon y el único tratamiento que puede ser curativo si se lo usa solo.

  • Escisión local: si el cáncer se detecta a tiempo, el tumor principal y la zona del tejido normal circundante pueden extirparse usando un endoscopio o colonoscopio, o bien a través de una incisión en la piel sin cortar el abdomen. Luego, se cosen los bordes el tejido sano, usualmente sin efectos permanentes en el sistema digestivo. Si el cáncer está contenido dentro de un pólipo, este procedimiento se denomina polipectomía.
  • Cirugía colorrectal con el robot da Vinci®: el George Washington University Hospital fue el primero en la región en usar el sistema da Vinci para la cirugía robótica de colon y recto. Este enfoque permite que los cirujanos conecten con más facilidad los dos extremos del colon después de haber extirpado el cáncer. El procedimiento se puede completar con unas incisiones pequeñas, en lugar de la incisión larga que se usa en la cirugía abierta de colon tradicional.
  • Resección segmentaria de colon (colectomía): los cirujanos extirpan el cáncer y la extensión del tejido sano de cualquiera de los lados del área anómala, así como los ganglios linfáticos y vasos sanguíneos cercanos (hemicolectomía). Usualmente, se extirpa entre un cuarto y un tercio del colon, según la ubicación del cáncer. En la mayoría de los casos, las secciones restantes del colon se vuelven a unir (anastomosis) y se restaura la función intestinal normal.
  • Colostomía: durante una colostomía, se abre desde los intestinos hasta la pared abdominal y se coloca un aparato (una bolsa plástica especial con una placa frontal adhesiva) sobre el área para recolectar los desechos. Una colostomía puede ser temporal o permanente, según la situación. El procedimiento es necesario si el tumor está demasiado avanzado para ser extirpado, está bloqueando el intestino o el cirujano no puede reconectar las áreas restantes del colon después de la resección.

Radioterapia: usa rayos de alta energía para matar células cancerígenas y reducir tumores. Después de la cirugía, la radiación puede destruir pequeños depósitos restantes de cáncer que quizás no hayan sido visibles durante la intervención quirúrgica. También, si el tamaño o la ubicación del cáncer dificulta la cirugía, este tratamiento puede usarse para reducir el tamaño del tumor. Lo que suele administrarse es un régimen diario de radioterapia y, generalmente, se combina con quimioterapia.

Quimioterapia: incluye el uso de medicamentos oncológicos, ya sean administrados por vía oral o inyectados en una vena o arteria, para matar las células cancerígenas. Puede aumentar las probabilidades de supervivencia al destruir las células cancerígenas que no pueden eliminarse a través de una cirugía. La quimioterapia también puede reducir los tumores o aliviar los síntomas del cáncer de colon avanzado. La quimioterapia principalmente se usa para tratar cáncer que ha hecho metástasis en, o se ha propagado a, otros órganos del cuerpo, comúnmente el hígado y los pulmones.