La colitis es una enfermedad digestiva crónica caracterizada por la inflamación del revestimiento interno del colon. Las posibles razones para que el colon se inflame son infección, pérdida de flujo sanguíneo al colon, enfermedad inflamatoria intestinal (IBD) e invasión de la pared del colon con colágeno o linfocitos.

Diferentes tipos de colitis

Existen diferentes tipos de colitis, incluidos:

  • Colitis ulcerosa
  • Enfermedad de Crohn
  • Colitis por derivación
  • Colitis isquémica
  • Colitis infecciosa
  • Colitis fulminante
  • Colitis colágena
  • Colitis química
  • Colitis microscópica
  • Colitis linfocítica
  • Colitis atípica

Factores de riesgo

  • Perforación (ruptura) del intestino: la perforación intestinal se produce cuando la inflamación crónica debilita la pared intestinal provocando un orificio. Si se forman orificios, una gran cantidad de bacterias pueden derramarse en el abdomen y provocar infección.
  • Colitis fulminante: incluye daño en el grosor de la pared intestinal. Las contracciones normales de la pared intestinal se detienen de manera temporal. Finalmente, el colon pierde tono muscular y comienza a expandirse. Las radiografías de abdomen permiten visualizar el gas atrapado en las secciones ocluidas del intestino.
  • Megacolon tóxico: el colon se dilata y pierde su capacidad para contraerse correctamente y hacer circular el gas intestinal. La distensión abdominal resultante puede ser grave, y los pacientes deben buscar atención médica de inmediato. El objetivo del tratamiento es prevenir la ruptura del intestino.
  • Aumento de riesgo de contraer cáncer colorrectal: el riesgo de contraer cáncer colorrectal aumenta con la duración y gravedad de la enfermedad.

Señales de posible colitis

Las señales generales de colitis pueden incluir:

  • Dolor intenso
  • Dolor abdominal
  • Depresión
  • Rápida pérdida de peso
  • Dolores en las articulaciones
  • Pérdida de apetito
  • Fatiga
  • Cambios en los hábitos intestinales (mayor frecuencia)
  • Fiebre
  • Inflamación en el tejido del colon
  • Eritema (enrojecimiento) de la superficie del colon
  • Úlceras en el colon (en colitis ulcerosa) que pueden sangrar
  • Mucosidad y/o sangre en las heces y sangrado rectal
  • Diarrea, que puede ocurrir, aunque algunos tipos de colitis implican constipación, de manera que las heces y la deposición pueden parecer normales.

Otros síntomas pueden incluir gases, distensión abdominal, indigestión, acidez estomacal, enfermedad del reflujo gastroesofágico, calambres, urgencia intestinal y otras molestas indisposiciones gastrointestinales.

Detección

Las pruebas que generalmente se realizan para el diagnóstico de colitis incluyen enema de bario (rayos X del colon), análisis de heces (para la detección de sangre y pus), sigmoidoscopia y colonoscopia. Otras pruebas que se realizan son cultivo de heces y análisis de sangre, incluido un análisis bioquímico de la sangre. Una elevada tasa de sedimentación eritrocítica (ESR): medida de la rapidez con la que los glóbulos rojos se asientan en el fondo de una muestra de sangre (característico de colitis aguda).

Tratamiento

El tratamiento depende de lo que cause la colitis. Algunos casos requieren algo más que cuidado sintomático, incluidos líquidos claros para relajar el intestino y medicamentos para controlar el dolor. Los pacientes muy enfermos a menudo necesitan fluidos intravenosos y otras intervenciones.

  • Infección: las infecciones que causan diarrea y colitis pueden potencialmente requerir antibióticos, según el caso. Las infecciones virales requieren líquidos y tiempo. Algunas infecciones bacterianas, como la salmonella, no requieren terapia antibiótica; el cuerpo es capaz de liberarse de la infección por sí mismo. Otras infecciones bacterianas, como clostridium difficile, requieren tratamiento antibiótico.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal (IBD): a menudo se emplean medicamentos para controlar la IBD. Se pueden usan medicamentos antiinflamatorios al principio y agregarse medicamentos que supriman el sistema inmunológico si es necesario. La cirugía puede ser una opción en casos graves, incluida la extirpación del colon y del intestino delgado.
  • Colitis isquémica: el tratamiento para la colitis isquémica comienza con fluidos intravenosos para relajar el intestino y prevenir la deshidratación. Si no se restituye el suministro suficiente de sangre, es posible que se recurra a la cirugía para extirpar las partes del intestino que perdieron suministro de sangre.
  • Diarrea y dolor abdominal: la diarrea y el dolor abdominal son los principales síntomas de la colitis. El tratamiento inicial en el hogar puede incluir una dieta de líquidos claros durante 24 horas, descanso y Tylenol para el dolor. Si los síntomas se alivian rápidamente, no es necesario un cuidado adicional.

Prevención

Varias personas han hallado que uno o más de los siguientes alimentos han desencadenado sus síntomas:

  • Alcohol
  • Cafeína
  • Bebidas carbonatadas
  • Productos lácteos (en caso de padecer intolerancia a la lactosa)
  • Legumbres secas, guisantes, legumbres, frutas secas o frutas del bosque
  • Frutas con pulpa o semillas
  • Alimentos ricos en azufre y hierro
  • Alimentos con alto contenido de fibra (incluidos productos integrales)
  • Salsas y comidas picantes
  • Carnes
  • Nueces y mantequilla de nuez crujiente
  • Palomitas de maíz
  • Productos con contenido de sorbitol (chicles y caramelos sin azúcar)
  • Vegetales crudos
  • Azúcar refinado
  • Semillas