Terapia con medicamentos

Hay más de 20 medicamentos disponibles para tratar la epilepsia y controlar las convulsiones. Los medicamentos hacen que los pacientes no tengan convulsiones durante largos períodos de tiempo, no obstante algunos pueden tener contraindicaciones con otros medicamentos, o tener un efecto en el estado de ánimo o peso corporal. Estos efectos pueden ser indeseables o deseables según la situación. Por ejemplo, algunos medicamentos servirán para tratar otras dolencias como dolores de cabeza además de tratar la epilepsia. Su médico tomará en cuenta todos estos factores cuando decida qué combinación de medicamentos antiepilépticos le darán los mejores resultados.

Dieta cetogénica

Los médicos pueden elegir una dieta cetogénica para los pacientes que no responden bien a los medicamentos. Los pacientes que siguen una dieta cetogénica comen alimentos ricos en grasas y aceites pero con poco contenido de proteína y carbohidratos. Esto crea una condición en el cuerpo llamada cetosis, que puede ayudar a controlar las convulsiones. Para poder reducir las convulsiones hay que seguir la dieta estrictamente.

Estimulación del nervio vago (VNS)

En este procedimiento quirúrgico se conecta un electrodo a un nervio del cuello llamado nervio vago, que a su vez se conecta a una batería parecida a un marcapasos. El aparato se implanta debajo de la clavícula y ayuda a prevenir las convulsiones enviando un pequeño pulso regular de energía eléctrica al cerebro mediante la estimulación del nervio vago.

Neurocirugía

Algunos pacientes con epilepsia tienen convulsiones que no se pueden controlar con medicación y pueden ser candidatos ideales para una neurocirugía. La decisión de hacer una cirugía depende de lo que necesite cada paciente.

Procedimientos neuroquirúrgicos:

  • Resección focal: los cirujanos identifican la parte del cerebro donde se originan las convulsiones para extirpara las áreas problemáticas. Este procedimiento en general se hace en el lóbulo temporal pero también se puede hacer en otras partes del cerebro. Su médico le recomendará un conjunto exhaustivo de exámenes para determinar la ubicación del foco epiléptico y confirmar que la cirugía no pondrá en riesgo ninguna funcionalidad importante como el habla o el movimiento.
  • Callosotomía: los cirujanos separan los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro para separar las vías de las convulsiones. Para hacerlo, seccionan el cuerpo calloso que es el haz de fibras nerviosas que conectan a los dos hemisferios. Este procedimiento en general no detiene completamente las convulsiones pero normalmente se vuelven menos graves porque no se pueden extender al otro lado del cerebro. Este es un procedimiento poco común y se lo considera un último recurso.