La esclerosis lateral amiotrófica (ALS), también conocida como enfermedad de Lou Gehrig, provoca la degeneración de las células nerviosas en el cerebro y la médula espinal. Cuando las células nerviosas motoras ya no envían impulsos a los músculos, los músculos comienzan a desgastarse, causando debilidad creciente y parálisis. Eventualmente, ELA afecta a los músculos necesarios para moverse, hablar, comer y respirar.

En este momento no existe una cura para la ELA, pero los investigadores en el Centro ELA en George Washington University Hospital están desarrollando maneras de ayudar a luchar contra la enfermedad.

El Centro ELA utiliza un enfoque colaborativo y multidisciplinario para diagnosticar y tratar a los pacientes afectados y brindar apoyo a las familias y cuidadores. El equipo incluye un neurólogo neuromuscular certificado por junta, un neumonólogo certificado por junta, un profesional de enfermería neuromuscular y un coordinador de investigación clínica, así como también un patólogo del habla y el lenguaje, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, un nutricionista y un trabajador social que sea especialista en ELA. Los miembros del equipo están presentes en cada visita y desarrollan planes para ayudar a los pacientes a mantener una calidad de vida alta.