Los aneurismas suceden cuando las paredes de una arteria en el cuerpo se debilitan, haciendo que la arteria desarrolle un bulto o balón. Si no se detectan, los aneurismas pueden seguir creciendo y tener más posibilidades de romperse, lo que resulta en una hemorragia interna masiva que requiere atención médica inmediata.

Los aneurismas pueden desarrollarse en cualquier arteria del cuerpo, pero los más graves son los aneurismas aórticos abdominales y torácicos, ya que se producen en la aorta, la arteria principal del cuerpo que distribuye la sangre desde el corazón a todo el cuerpo.

Los aneurismas aórticos pueden no detectarse, pero algunas personas pueden notar una sensación pulsátil cerca del ombligo, o sensibilidad o dolor en el pecho o abdomen, o dolor de espalda. Según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de sufrir un aneurisma aórtico:

  • Sexo: ocurre con más frecuencia en hombres que en mujeres
  • Edad: más frecuente en personas mayores de 65 años
  • Fumar: puede dañar y debilitar las paredes de la aorta. El 90 por ciento de las personas que sufren aneurismas son fumadores.
  • Antecedentes familiares: quienes posean antecedentes familiares de aneurismas aórticos presentan un alto riesgo de contraerlos, con mayor probabilidad antes de los 65 años

Tratamiento

The George Washington University Hospital ofrece procedimientos mínimamente invasivos para el tratamiento de aneurismas aórticos complejos, y de otras enfermedades de la aorta, como disecciones (desgarros) y rupturas.

Anteriormente, el tratamiento de estos aneurismas se hacía a través de cirugía abierta mediante grandes incisiones, con estadía y recuperación prolongadas. En la actualidad, los radiólogos intervencionistas pueden llevar a cabo un procedimiento llamado reparación mínimamente invasiva con injerto de stent. Durante este procedimiento, se atraviesa un catéter desde la ingle del paciente a través de los vasos sanguíneos, hasta la aorta. Al observar en una pantalla de rayos X, los médicos pueden visualizar la anatomía de los vasos y atravesar el injerto de stent hasta el sitio del aneurisma. Cuando los cirujanos localizan la ubicación correcta, insertan un pequeño injerto sintético dentro de la aorta, para desviar la circulación de la sangre de las áreas debilitadas, y restaurar el flujo sanguíneo normal. Los pacientes generalmente permanecen una sola noche en el hospital, y la recuperación es más rápida en comparación con la cirugía abierta.

Aneurisma aórtico abdominal

Los aneurismas aórticos abdominales son los más comunes. La mayoría se desarrolla por debajo de las arterias renales. El riesgo de ruptura de aneurisma es de un uno por ciento cuando el aneurisma mide menos de 5 centímetros, pero aumenta a un 10 por ciento cuando mide entre 5-6 cm. Si alcanza los 5 cm se recomienda cirugía.

Reparación endovascular (EVAR)

Este procedimiento mínimamente invasivo implica la colocación de un stent endovascular para reparar el aneurisma y evitar que se rompa. La reparación con injerto de stent es menos invasiva en comparación con la cirugía abierta, y a menudo se traduce en tiempos de recuperación más rápidos.

En febrero de 2018, el GW Hospital se sumó al selecto grupo de hospitales del área que ofrece un tratamiento mínimamente invasivo para reparación de aneurismas a través del dispositivo de Injerto Distal Endovascular Bifurcado por Fenestración para AAA.

Este dispositivo innovador permite lograr una reparación personalizada precisa de aneurismas con stents que están específicamente diseñados según las necesidades de cada individuo. Además, debido a su naturaleza mínimamente invasiva, los pacientes reciben el alta un día o dos después de la cirugía.

Si está interesado, llame al 1-888-4GW-DOCS para que lo comuniquen con un cirujano cardiovascular o radiólogo intervencionista.

 

Reparación abierta

Durante este procedimiento, se sutura un injerto aórtico en el lugar, para reemplazar la sección debilitada de la arteria y evitar la ruptura. La reparación abierta es el tratamiento estándar para pacientes que no cuentan con una anatomía adecuada para realizar endoinjertos. El equipo quirúrgico trabaja estrechamente con anestesistas y personal de cuidados intensivos para ofrecer los mejores resultados posoperatorios.

Aneurismas de la aorta torácica descendente

Las aneurismas de la aorta torácica descendente se limitan a la aorta torácica. La reparación endovascular (TEVAR) es el tratamiento de primera línea. Este procedimiento es técnicamente más simple que la EVAR estándar, ya que el injerto es estrictamente un injerto sintético.

Aneurismas toracoabdominales

Los aneurismas toracoabdominales involucran a la aorta visceral, y pueden extenderse desde la aorta hasta la arteria subclavia izquierda. La reparación abierta de este aneurisma es un procedimiento técnicamente muy complejo, que se realiza en solo unos pocos centros en todo el país, incluido el GW Hospital.

Aneurismas del arco aórtico

Se produce cuando se presenta un aneurisma en el arco aórtico. El tratamiento es más seguro debido a que no se requiere de una máquina corazón-pulmón durante el procedimiento endovascular.

Disección aórtica

La disección aórtica es un desgarro espontáneo de la pared arterial a causa de trastornos del tejido conectivo, como el síndrome de Marfan, o de hipertensión maligna no controlada.