La insuficiencia venosa es una afección muy común, que se debe a la disminución del flujo sanguíneo de las venas de la pierna hasta el corazón, lo que resulta en la acumulación de sangre en las venas. Normalmente, las válvulas unidireccionales de las venas mantienen el flujo de la sangre hacia el corazón. Cuando estas válvulas se debilitan y no se cierran de forma correcta, la sangre se acumula en las piernas y aumenta la presión. Esto puede causar el desarrollo de venas torcidas y dilatadas cerca de la superficie de la piel, generalmente en las piernas y el tobillo.

Factores de riesgo de las venas varicosas

  • Edad
  • Antecedentes materiales
  • Sexo femenino
  • Embarazo, especialmente embarazos múltiples
  • Tener sobrepeso
  • Estar de pie durante largos periodos

Por lo general, las venas varicosas no son una señal de un problema serio. En algunos casos, las venas varicosas pueden ser una señal de una afección llamada trombosis venosa profunda que puede requerir tratamiento.

Los pacientes que necesitan tratamiento o que están preocupados por la aparición de venas varicosas tienen varias opciones, como:

  • Escleroterapia para cerrar la vena
  • Tratamiento con láser para destruir la vena
  • Tratamiento de radiofrecuencia para cerrar la vena
  • Cirugía para ligar o extirpar la vena

Una causa común de las venas varicosas en las piernas es el reflujo en una vena del muslo, llamada safena magna, que provoca la acumulación de sangre en la vena varicosa visible inferior. La insuficiencia venosa crónica de las piernas es una de las afecciones más comunes que afecta a las personas de todas las razas.

Diagnóstico y evaluación

Puede utilizarse un ultrasonido dúplex para evaluar la anatomía de la vena, la función de la válvula venosa y los cambios en el flujo sanguíneo de la vena, lo que puede ayudar a diagnosticar insuficiencia venosa. El médico detectará la vena safena magna y examinará los sistemas venosos profundos y superficiales para determinar si las venas están abiertas, e identificar algún reflujo. Esto ayudará a determinar si el paciente es candidato para un tratamiento mínimamente invasivo, conocido como ablación venosa.

Tratamiento de ablación venosa mínimamente invasivo

Este tratamiento mínimamente invasivo es un procedimiento ambulatorio realizado mediante el diagnóstico por imágenes. Después de aplicar anestesia local a la vena, los radiólogos intervencionistas insertan un catéter delgado en la vena y lo guían por la vena safena magna en el muslo. Se aplica energía láser o de radiofrecuencia al interior de la vena para calentarla y sellar la vena cerrada.

El reflujo dentro de la vena safena magna produce acumulación de sangre en las venas varicosas visibles inferiores. Cuando los médicos cierran la vena safena magna, a menudo esto provoca que las venas retorcidas y varicosas, que se encuentran cerca de la piel, se encojan y mejoren su apariencia. Después de que la vena enferma se cierra, otras venas saludables se encargan de llevar la sangre de la pierna y restablecer el flujo normal.

Este tratamiento demora menos de una hora y, por lo general, brinda un alivio inmediato de los síntomas y un rápido regreso a las actividades normales casi sin dolor. No se ponen puntos ni quedan cicatrices porque el procedimiento no requiere una incisión quirúrgica. Solo requiere un corte del tamaño de la punta de un lápiz.

Hay una alta tasa de éxito y una baja tasa de reaparición comparada con la cirugía. La tasa de éxito de la ablación venosa oscila entre el 93 y el 95 %.

Tratamiento quirúrgico de las venas

En el pasado, la ligadura quirúrgica y la extirpación de venas eran los tratamiento más comúnes para las venas varicosas, pero estos procedimientos pueden ser muy dolorosos y suelen requerir un tiempo de recuperación más largo. Además, en muy posible su reaparición luego de un procedimiento quirúrgico. Un estudio descubrió una tasa de reaparición del 29 % luego de la ligadura y la extirpación de la vena safena magna, y una tasa del 71 % luego de la ligadura alta. Estas tasas de reaparición son similares a las informadas en otros estudios.

Flebectomía ambulatoria

La flebectomía ambulatoria es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva utilizada para tratar las venas varicosas que no son causadas por el reflujo de la vena safena. La vena anormal se extirpa a través de una pequeña incisión o incisiones con un conjunto de herramientas especiales. El procedimiento se realiza con anestesia local y suele demorar menos de una hora. La recuperación es rápida y la mayoría de los pacientes no tienen que interrumpir sus actividades cotidianas después de una flebectomía ambulatoria.

Escleroterapia

  • La escleroterapia por inyección implica el uso de una aguja extremadamente fina para inyectar una solución que encoge la vena. Esta terapia también se puede usar para tratar algunas venas varicosas y casi todas las arañas vasculares.
  • En una escleroterapia guiada por ultrasonido, un radiólogo intervencionista pasa un tubo fino llamado catéter por la vena usando como guía el ultrasonido e inyecta una sustancia que hace que las venas se cicatricen y se cierren. El flujo sanguíneo se desvía hacia las venas más saludables. La vena afectada forma un nudo de tejido cicatrizado que con el paso del tiempo es absorbido por el cuerpo.