Salvar vidas y extremidades

La red de vasos sanguíneos del cuerpo, que contiene las arterias, venas y capilares que transportan la sangre al y del corazón, conforma el sistema vascular.

Si tiene una enfermedad vascular, el programa de cirugía vascular de The George Washington University Hospital puede ayudarle al combinar experiencia en cirugía con procedimientos y tecnología de avanzada, para diagnosticar y tratar de inmediato una variedad de trastornos vasculares. Los cirujanos vasculares del GW Hospital usan un enfoque centrado en el paciente y procedimientos nuevos y mínimamente invasivos para promover resultados excelentes y una recuperación rápida.

Las enfermedades vasculares pueden producir accidentes cerebrovasculares o aneurismas letales o incapacitantes. El programa de cirugía vascular de GW Hospital cuenta con equipo de avanzada que los médicos necesitan para centrarse en la detección temprana, el tratamiento y la prevención de problemas circulatorios.

La amputación de extremidades puede ser una complicación grave para los pacientes que tienen diabetes, enfermedad de arteria periférica, problemas renales u otras enfermedades complejas que afecten la circulación. El personal del programa de cirugía vascular de GW Hospital trabaja de forma estrecha con el Centro de Cuidado de Heridas y Preservación de Extremidades, para tratar enfermedades crónicas y complicaciones relacionadas de las piernas del paciente, como daños en los nervios, infecciones, heridas o gangrena.

Como parte del tratamiento, los médicos pueden llevar a cabo procedimientos mínimamente invasivos con catéter y usar balones, stents u otros dispositivos para restablecer el flujo sanguíneo a las piernas. Los procedimientos mínimamente invasivos no son la mejor elección para todos los pacientes. En algunos casos, los cirujanos deben operar de la manera tradicional para bordear el bloqueo en las piernas mediante un bypass.

El bypass coronario en la pierna es similar a la cirugía de bypass de la arteria coronaria. Generalmente, los médicos toman una sección sana de un vaso sanguíneo del paciente (llamado injerto) de otra parte del cuerpo y conectan ese vaso sanguíneo sano por encima y por debajo del área bloqueada. De esta forma, la sangre fluye a través de la vena sana, bordeando el área bloqueda.