Preguntas frecuentes sobre el sueño

despertador en la mesita de noche

La respuesta varía considerablemente según los grupos de edad, y de persona a persona. Para la mayoría de los adultos, 7 a 8 horas por noche parece ser la mejor cantidad de sueño. Sin embargo, los bebés generalmente requieren aproximadamente 16 horas de sueño por día, mientras que los adolescentes necesitan aproximadamente 9.

Los efectos acumulativos de la privación del sueño son amplios pero potencialmente graves. Los expertos creen que el sueño es necesario para que nuestro sistema nervioso funcione correctamente. Dormir muy poco nos deja somnolientos e incapaces de concentrarnos. Las consecuencias pueden variar desde la disminución del desempeño laboral hasta la fatiga del conductor, lo que representa aproximadamente 100,000 accidentes automovilísticos anualmente.

Además, ciertos trastornos del sueño, como la apnea del sueño, se han relacionado con una serie de afecciones médicas, como depresión, presión arterial alta, latidos cardíacos irregulares y un mayor riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

Generalmente, si sientes somnolencia durante el día, es porque no has dormido lo suficiente. Lo mismo ocurre si te quedas dormido a los cinco minutos de acostarte. Los microsueños, o periodos muy breves de sueño en una persona que por lo demás está despierta, también son señales de alerta de privación del sueño.

Las personas mayores no experimentan más problemas de sueño, pero sí experimentan otros diferentes. Estudios del sueño muestran que hombres y mujeres mayores de 65 años experimentan frecuentes problemas con el sueño profundo, también conocido como REM. Por lo tanto, tienden a dormir más ligero y por períodos más cortos. Además, el insomnio suele ser algo más frecuente entre los adultos mayores.

Algunos de los consejos para dormir mejor incluyen:

  • Acostarse a una hora determinada cada noche y levantarse a la misma hora cada mañana. Esto ayuda a establecer un ciclo de sueño estable.
  • Hacer ejercicio de 20 a 30 minutos al día. Para obtener el máximo beneficio, entrene unas 5 o 6 horas antes de acostarse.
  • Evitar la cafeína, la nicotina y el alcohol. Los fumadores tienden a despertarse más temprano debido a la abstinencia de nicotina, y el alcohol disminuye el sueño profundo (REM).
  • Relajarse antes de acostarse. Un baño tibio, leer u otra rutina relajante puede hacer que sea más fácil conciliar el sueño.
  • Leer, ver televisión o escuchar música si no puedes dormir. La ansiedad de estar en la cama sin poder conciliar el sueño puede contribuir al insomnio.