Neurocirugía De La Base Del Cráneo

La base del cráneo es la parte inferior del cráneo. Esta área es extremadamente delicada porque cada nervio que conecta el cerebro con el resto del cuerpo debe moverse a través de esta área. Además, aquí es donde existen los grandes vasos sanguíneos que suministran oxígeno al cerebro. La forma más común de anormalidad que requeriría cirugía en esta área es un tumor, a menudo benigno. Esta también es una ubicación común para una anormalidad de un vaso sanguíneo o aneurisma.

La neurocirugía de la base del cráneo generalmente se realiza extirpando el hueso de la base del cráneo para exponer el tumor o aneurisma con mínima manipulación del cerebro. Los otorrinolaringólogos (médicos que tratan el oído, la nariz y la garganta) y los neurocirujanos del Hospital Universitario George Washington también pueden colaborar en ciertos casos para extirpar tumores. endoscópicamente a través de la nariz del paciente, una apertura natural, evitando así las incisiones faciales o del cráneo asociadas con la cirugía mayor.

Factores de riesgo

Los médicos no están seguros de qué causa específicamente los tumores del cráneo. En casos raros, se han relacionado con la exposición a la radiación y también a la genética. La causa de los aneurismas en la base del cráneo también se desconoce en gran medida; sin embargo, un pequeño porcentaje se transmite genéticamente. El consumo de cigarrillos y la presión arterial alta pueden hacer que los aneurismas crezcan y sangren.

Síntomas

Los tumores craneales no suelen presentar síntomas hasta que alcanzan un tamaño tal que ejercen presión sobre los nervios y el cerebro. Estos tumores pueden causar diversos síntomas neurológicos, como dolor de cabeza, vómitos, somnolencia, convulsiones iniciales, visión doble, dolor o espasmos faciales, pérdida de audición, pérdida del equilibrio o mareos, ronquera, dificultades para hablar, cambios de personalidad y debilidad lingual. Los aneurismas no suelen presentar síntomas hasta que sangran. Los tumores y aneurismas se pueden detectar mediante pruebas como resonancia magnética, tomografía computarizada, angiografía por resonancia magnética (ARM) y una angiografía estándar.

Opciones de tratamiento

Las alternativas a la cirugía pueden incluir quimioterapia, embolización y radiación.

Si se opta por la cirugía, los cirujanos acceden a la base del cráneo a través del hueso del oído, en la sien debajo del cerebro, por encima del ojo, por la nariz o del cuello. En ocasiones, también se realiza una cirugía cerebral durante el procedimiento. Los cirujanos procuran minimizar el tamaño de la abertura ósea para facilitar la recuperación.

Tras la cirugía, es necesario reconstruir las capas que recubren el cerebro para evitar la fuga de líquido cefalorraquídeo. Se puede utilizar tejido de otras zonas del cuerpo para facilitar esta reconstrucción.

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