Tratamiento para períodos pesados

Uno de los problemas ginecológicos más comunes es el sangrado uterino anormal. Este sangrado suele presentarse de dos maneras:

  • Como períodos pesados, conocidos como menorragia
  • Sangrado en momentos inesperados, como antes o después del ciclo menstrual normal de una mujer.

Factores de riesgo

El sangrado uterino anormal es más probable durante la pubertad y en mujeres premenopáusicas con niveles hormonales irregulares. En mujeres de 40 años o más, también puede ser una señal de que están entrando en la perimenopausia. Las mujeres embarazadas y posmenopáusicas siempre deben consultar con su médico sobre cualquier sangrado uterino anormal de inmediato.

Las siguientes son algunas de las causas que podrían estar asociadas con el sangrado uterino anormal:

  • Ovulación
  • Medicamentos
  • Dispositivos intrauterinos
  • Infección vaginal, cervical o uterina
  • Cáncer
  • Desequilibrios hormonales
  • Fibromas, pólipos o adenomiosis
  • Trastornos hemorrágicos preexistentes
  • Auto-cuidado

Síntomas

Si bien los síntomas del sangrado uterino anormal pueden ser obvios, su médico también considerará lo siguiente al determinar la causa y la gravedad de su afección:

  • Períodos que duran más de 7 días.
  • Flujo menstrual que empapa uno o más tampones o servilletas cada hora durante horas consecutivas
  • Flujo menstrual que a menudo incluye coágulos sanguíneos grandes.
  • Fatiga o falta de aliento durante su período
  • Sangrado entre períodos
  • Sangrado continuo e irregular sin ciclos menstruales obvios.
  • Sangrado posmenopáusico

Podcast: beneficios de la cirugía ginecológica mínimamente invasiva

Conozca las cirugías ginecológicas mínimamente invasivas más comunes y sus beneficios (menos complicaciones y una recuperación más rápida) en este podcast educativo sobre salud.

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Opciones de tratamiento

Las opciones de tratamiento para el sangrado uterino anormal varían desde observación hasta terapia farmacológica o intervención quirúrgica si es necesario.

Ablación endometrial

La ablación endometrial, un tratamiento mínimamente invasivo, utiliza instrumentos de visualización con luz, junto con otros, para destruir (extirpar) el endometrio. El procedimiento puede realizarse mediante diversos métodos, como láser, calor, electricidad y congelación. Generalmente, las pacientes solo requieren anestesia local o raquídea y se recuperan en pocos días. La cavidad endometrial cicatriza. La ausencia de tejido endometrial funcional reduce o previene el sangrado uterino futuro. La ablación endometrial reduce el flujo menstrual en aproximadamente el 90 % de las mujeres y hasta la mitad de las afectadas dejarán de tener la menstruación por completo.

Las buenas candidatas para la ablación endometrial son mujeres que:

  • No responden a otros tratamientos.
  • Haber completado la maternidad
  • No pueden o prefieren no hacerse una histerectomía
  • No tiene pólipos o fibromas grandes que causan el sangrado.

Las mujeres más jóvenes tienen menos probabilidades de responder a este tratamiento y requieren repetir el procedimiento. La ablación endometrial no es una buena opción para las mujeres con sangrado posmenopáusico.

Histeroscopia Operativa

En mujeres con miomas o pólipos intracavitarios (submucosos), la extirpación es el mejor tratamiento. A menudo se realiza con una cámara (histeroscopio) insertada a través de la vagina y el cuello uterino; el procedimiento puede ser ambulatorio y la recuperación se realiza en uno a tres días.

DIU que contienen progesterona

Un dispositivo intrauterino (DIU) con progesterona suele reducir el sangrado hasta en un 80 % en mujeres con sangrado abundante. El DIU se coloca en el útero a través de la vagina y el cuello uterino, generalmente en el consultorio médico. Los efectos hormonales son locales y no causan los efectos secundarios de la terapia hormonal sistémica. Los DIU con progesterona pueden usarse en mujeres que desean concebir.

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