El cáncer renal (también llamado cáncer de células renales o adenocarcinoma renal) es una enfermedad en la que las células malignas forman túbulos en el riñón. Cada año, aproximadamente a 54,000 estadounidenses les diagnostican cáncer renal, según el Instituto Nacional del Cáncer.

Factores de riesgo

  • Edad, suele afectar a mayores de 50 años
  • Trastornos genéticos, como la enfermedad de Von Hippel-Lindau, la esclerosis tuberosa o el carcinoma de células renales papilar hereditario
  • Diálisis a largo plazo
  • Dieta rica en grasas
  • Obesidad
  • Fumadores
  • Exposición al asbesto
  • Exposición al cadmio

Síntomas

En las primeras fases, suele no presentar síntomas. A medida que la enfermedad avanza, los síntomas pueden incluir:

  • Sangre en la orina
  • Una masa o un bulto en el abdomen
  • Dolor en los lados o en la zona lumbar que no desaparece
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso sin causa conocida
  • Anemia
  • Fatiga crónica
  • Inflamación de piernas y tobillos
  • Fiebre
  • Hipertensión (presión arterial alta)

Detección y diagnóstico

Pielograma intravenoso (PIV): luego de inyectar un líquido de contraste, una serie de rayos X lo sigue a través de los riñones hasta los uréteres y la vejiga para detectar un tumor u otros problemas en los riñones. Esta prueba has sido reemplazada en gran medida por estudios de diagnóstico por imágenes más avanzados.

Tomografía computarizada (TC): una máquina de rayos X conectada a una computadora toma una serie de imágenes detalladas de los riñones. Una tomografía computarizada puede ayudar a detectar un tumor en los riñones en mayor detalle, así como en los órganos circundantes. La mayoría de los casos de cáncer renal se detectan como hallazgos accidentales o incidentales en tomografías computarizadas realizadas por otros motivos.

Imágenes por resonancia magnética (IRM): se toman varias vistas de los riñones y las estructuras que los rodean con un potente imán conectado a una computadora. Por lo general, se usa un contraste intravenoso para mejorar la visualización del área.

Ultrasonido: emplea ondas de sonido de alta frecuencia para visualizar el interior del organismo.

Biopsia: la extracción de tejido para buscar células cancerosas.

Tratamiento

Cirugía

  • Nefrectomía radical: el cirujano extirpa el riñón completo junto con la glándula suprarrenal y parte del tejido que rodea el riñón. También se pueden extraer algunos ganglios linfáticos en el área. Este tipo de cirugía se puede hacer mediante un enfoque de cirugía tradicional, laparascópica o robótica. Los enfoques laparoscópico y robótico minimizan el tiempo de recuperación y son posibles en la mayoría de los pacientes.
  • Nefrectomía parcial: el cirujano extirpa solo la parte del riñón que contiene el tumor. Este tipo de cirugía se puede realizar cuando el tumor es pequeño (menos de 1.5 pulgadas), si el paciente tiene un solo riñón o cuando el cáncer afecta ambos riñones. Este tipo de cirugía se puede hacer mediante un enfoque de cirugía tradicional, laparascópica o robótica. Los enfoques laparoscópico y robótico minimizan el tiempo de recuperación y son posibles en la mayoría de los pacientes.
  • Terapia de ablación: en lugar de extirpar el tumor, una sonda destruye el tumor ya sea con temperaturas muy altas (ablación por radiofrecuencia) o bajas (crioablación). Estas sondas se colocan bajo visualización directa o con la asistencia de imágenes de rayos X como ultrasonido o tomografía computarizada.

Terapia localizada

  • Embolización arterial: reduce el tamaño del tumor mediante el bloqueo del oxígeno y otras sustancias que necesita para crecer.
  • Radioterapia: usa altas dosis de radiación para matar las células cancerosas. Si bien se ha comprobado que funciona para otros tipos de cáncer, tiene un uso limitado para el tratamiento del cáncer de riñón, excepto en casos extremos.

Terapia sistémica

Terapia biológica: usa la capacidad natural del cuerpo (sistema inmunitario) para combatir el cáncer. Para pacientes con cáncer de riñón metastásico, el médico puede sugerir el uso de interferón alfa o interleucina-2 (también llamada IL-2 o aldesleucina). El cuerpo normalmente produce estas sustancias en cantidades pequeñas como respuesta a infecciones y otras enfermedades. Para el tratamiento contra el cáncer, se producen en el laboratorio en grandes cantidades.

Quimioterapia: medicamentos oncológicos ingresan al torrente sanguíneo y se distribuyen por todo el cuerpo. Si bien son útiles para muchos otros tipos de cáncer, los medicamentos oncológicos han demostrado un uso limitado contra el cáncer de riñón.

Prevención

Algunos factores de riesgo para desarrollar cáncer de riñón son hereditarios, pero puede reducir el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer si:

  • Evita los productos que contengan tabaco
  • Evita la exposición al asbesto y el cadmio
  • Intenta alcanzar y mantener un peso saludable