El esófago de Barrett puede desarrollarse en pacientes con enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) o inflamación del esófago (esofagitis). La condición está marcada por cambios precancerosos en el revestimiento del esófago causados ​​más comúnmente por el reflujo ácido de la ERGE. El esófago de Barrett aumenta el riesgo de cáncer de esófago, que puede crecer rápidamente.

Los síntomas

Mientras que algunos no tienen ningún síntoma, aquellos que han tenido acidez estomacal regular o diaria durante más de cinco años pueden estar en riesgo de sufrir esófago de Barrett y deben discutir la posibilidad con su médico. Los síntomas incluyen despertarse durante la noche debido a dolor de acidez estomacal, vómitos, sangre en el vómito o las heces y dificultad para tragar.

Diagnóstico

El diagnóstico implica una endoscopia para observar el revestimiento del esófago y una biopsia para examinar una muestra de tejido. Para realizar una endoscopia, el médico guía suavemente un tubo largo y delgado llamado endoscopio a través de la boca y hacia el esófago. El endoscopio contiene instrumentos que le permiten al médico ver el revestimiento del esófago y extraer una pequeña muestra de tejido, llamada biopsia.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es evitar más daños al detener el reflujo ácido. Su médico puede recetar medicamentos bloqueadores de ácido y recomendar ciertos cambios en el estilo de vida, como comer comidas más pequeñas, dejar de fumar si fuma, evitar los alimentos que agravan la acidez estomacal y elevar la cabecera de la cama para evitar el reflujo durante el sueño.

Si los medicamentos y los cambios en el estilo de vida no funcionan, puede ser necesaria una cirugía para extirpar el tejido dañado o una sección del esófago.

A veces, el revestimiento dañado del esófago se vuelve grueso y endurecido, causando estenosis o estrechamiento del esófago. Las restricciones pueden interferir con la comida y la bebida al evitar que los alimentos y los líquidos lleguen al estómago.

BÂRRX Ablación por radiofrecuencia

Para los pacientes con esófago de Barrett en etapa inicial, una nueva opción de tratamiento es la ablación por radiofrecuencia BÂRRX. Aquellos con enfermedad avanzada que no son candidatos quirúrgicos también pueden calificar. A través de un catéter, se usan electrodos para calentar y destruir el tejido de Barrett durante un procedimiento ambulatorio.