Enfoque anterior: nueva cirugía de cadera permite una recuperación más rápida

Con el enfoque anterior de cirugía de reemplazo de cadera, los cirujanos realizan una o dos incisiones en la parte delantera de la rodilla, lo que permite que el cirujano trabaje entre los músculos en lugar de alejarlos del hueso. Esto da como resultado menos dolor y una recuperación más rápida. A fin de que el cirujano pueda realizar la cirugía sin separar los músculos del hueso, se utiliza una mesa ortopédica HANA™ para tener mejor acceso a la cadera. Este enfoque también le permite al cirujano alinear y ubicar con mayor exactitud el implante, lo cual ayuda a garantizar un mejor resultado a largo plazo.

El reemplazo de cadera mínimamente invasivo es un gran avance

En la cirugía de reemplazo de cadera tradicional, los cirujanos realizan una incisión grande de ocho a diez pulgadas para cortar los músculos y tendones que rodean el hueso de la cadera, y reemplazan la articulación dañada. Los pacientes suelen pasar de tres a cinco días en el hospital, con una recuperación de tres meses.

Los pacientes que reciben una cirugía de reemplazo de cadera mínimamente invasiva experimentan menos molestias y se recuperan en un plazo aproximado de dos semanas. Durante el procedimiento, un cirujano opera a través de incisiones de solo una o dos pulgadas de largo (el método depende de la artritis, el tipo de hueso y el tamaño o la forma corporal del paciente), con la ayuda de rayos X e instrumentos quirúrgicos especiales. Dado que requiere menores incisiones en los músculos, tendones y ligamentos, los pacientes sufren menos traumatismos en el cuerpo, una recuperación más rápida y pueden volver a casa el día posterior a la cirugía.

Reemplazo de cadera

En todas las cirugías de reemplazo de cadera, el cirujano remueve la cabeza femoral dañada y reconstruye la articulación con implantes de plástico y metal. Los nuevos implantes generan un movimiento suave entre la esfera y la glena, lo cual disminuye el dolor y la rigidez, y recupera la función de la cadera. Las mismas prótesis de alta calidad, clínicamente probadas, se usan tanto en la cirugía tradicional como en la mínimamente invasiva.

La cadera reemplazada está compuesta por un vástago, una esfera y una glena. El implante de glena se fija con un cemento epoxi especial para huesos, o presionando el implante en la glena de manera que quede bien ajustado y se sujete por fricción. Algunos implantes pueden tener superficies especiales con poros que dan lugar al crecimiento del hueso para sostener mejor el implante. Según la condición del hueso del paciente, el cirujano también puede optar por el uso de tornillos para fijar el implante. Cuando la parte del armazón del implante de la glena está en su sitio, el revestimiento plástico se asegura dentro del armazón.

La parte de la esfera del implante está unida a un vástago largo de metal que encaja en el fémur (hueso de la parte superior de la pierna). El hueso tiene tejido óseo relativamente blando y poroso en el centro. Se utilizan instrumentos especiales para limpiar este tejido y moldear el área para que se adapte a la forma del vástago del implante. El vástago femoral se insertará en esta área y se mantendrá en su lugar ya sea utilizando cemento especial para huesos o haciendo que calce ajustadamente en el canal. El vástago femoral puede tener una superficie especial con poros que permiten que el hueso crezca dentro de ellos. Luego de colocar todos los implantes, el cirujano ubica la nueva esfera que ahora es parte del hueso del muslo en la nueva glena que está asegurada dentro del hueso pélvico.