La radioterapia estándar a menudo está limitada por cambios normales dentro de la anatomía humana. Por ejemplo, los tejidos y órganos pueden asentarse de manera diferente cada vez que un paciente se sube a una mesa de tratamiento. Las fluctuaciones de peso y la respiración normal también pueden cambiar la localización de un tumor. Oncólogos de radiación tradicionalmente han compensado el movimiento del tumor al agrandar las áreas de tratamiento, exponiendo el tejido más sano a los efectos de la radiación que destruyen las células. Las dosis generalmente se reducen para evitar complicaciones.

Ahora hay disponibles nuevas técnicas que permiten al especialista en radioterapia localizar y atacar tumores con una precisión sin precedentes. Esta tecnología de tratamiento de próxima generación, llamada radioterapia guiada por imagen (IGRT), representa un paso importante en la lucha contra el cáncer. IGRT permite el uso de dosis de radiación más altas y más efectivas porque hay menos riesgo de dañar el tejido sano cercano.

¿Cómo funciona?

Cuando los pacientes se colocan en una camilla de tratamiento, un sistema de rayos X montado en un brazo robótico gira alrededor de su cuerpo para reunir imágenes que ayudan a determinar la ubicación exacta de un tumor. Estas imágenes luego se comparan con las imágenes existentes (MRI, CT, etc.) para determinar si el tumor se ha movido desde el último tratamiento, lo cual es una ocurrencia normal.

Para Dynamic Targeting IGRT, el acelerador lineal está equipado con una serie de sofisticados dispositivos de imágenes que proporcionan al clínico imágenes que ayudan a guiar el tratamiento.

Un elemento central de este enfoque es el sistema de imágenes kV On-Board Imager® de Varian, una herramienta de imágenes que se conecta a la máquina de tratamiento en un par de brazos robóticos y produce imágenes de rayos X de baja tensión y alta resolución para determinar la posición. del tumor inmediatamente antes del tratamiento. On-Board Imager se puede operar en tres modos de imagen distintos para generar diferentes tipos de imágenes, que incluyen:

  • Radiográfico (bidimensional)
  • Fluoroscópico (en movimiento, en tiempo real)
  • TC de haz cónico (tridimensional)

Estos tipos de imágenes distintas brindan a los médicos información diferente sobre el tumor y la anatomía circundante y pueden revelar cambios en la forma, tamaño o posición del tumor durante un curso de tratamiento de varias semanas. Las imágenes fluoroscópicas se pueden usar para rastrear el movimiento del tumor para una indicación clara de cómo se moverá exactamente un tumor durante el tratamiento debido a la respiración u otros procesos fisiológicos normales. Esto permite a los médicos diseñar tratamientos óptimos para sus pacientes.