La vertebroplastia puede dar esperanza a los pacientes con dolor de espalda intenso a causa de una fractura por compresión por osteoporosis o enfermedad metastásica de la columna. Si no se la trata, una fractura por compresión puede generar una curvatura anormal de la columna.

La vertebroplastia ofrece otra opción para los pacientes que no responden a tratamientos conservadores (analgésicos, reposo y ortesis) y aquellos que no son candidatos para una cirugía mayor de columna.

En general, la vertebroplastia se recomienda a aquellos que tuvieron una fractura bastante reciente (6 meses o menos). En general, es un procedimiento ambulatorio con anestesia local hecho por radiólogos intervencionistas con la ayuda de imágenes de rayos X en un monitor. Se coloca cemento óseo acrílico en las vértebras fracturadas a través de una incisión pequeña. El cemento estabiliza las vértebras, lo que reduce significativamente el dolor hasta en tan solo 24 horas.