El cáncer colorrectal a menudo no tiene síntomas. En los casos donde el paciente sí presenta síntomas, estos pueden incluir sangre dentro o sobre las heces, cambio en los hábitos intestinales, heces más angostas que lo normal, malestar estomacal general (hinchazón, sensación de llenura y/o retorcijones), vómitos, diarrea, constipación o la sensación de que el intestino se vacía del todo, dolores frecuentes por gases, pérdida de peso por ningún motivo aparente, sangrado rectal y cansancio constante.

Factores de riesgo

  • Ser mayor edad (es más común en personas mayores de 50 años)
  • Dietas altas en grasas, hipercalóricas y bajas en fibras
  • Tener ciertos tipos de pólipos (crecimientos benignos) que se desarrollan en el colon o el recto
  • Colitis ulcerosa (una afección que causa la inflamación del revestimiento del colon)
  • Genética (genes heredados que aumentan su riesgo)
  • Las mujeres con un historial de cáncer de ovario, útero o mama
  • Parientes de primer grado (padres, hermanos, hijos) que han sufrido de cáncer colorrectal
  • Fumadores
  • Alto consumo de alcohol
  • Falta de actividad física

Hágase exámenes regulares

Los siguientes exámenes pueden ayudar a reducir su riesgo:

  • Exámenes anuales de sangre oculta en la materia fecal para detectar la presencia de sangre oculta en las heces a partir de los 40 años de edad
  • Se recomienda hacer una sigmoidoscopia flexible cada cinco años. En esta prueba solo se revisa el recto y la parte inferior del colon.
  • Para las personas mayores de 50 años de edad se recomienda hacerse una colonoscopia, donde se examina todo el colon y el recto, cada diez años

Todas las personas deberían hacerse exámenes regulares para detectar el cáncer colorrectal a partir de los 40 años de edad, con una prueba de sangre oculta en la materia fecal cada año. Esta prueba incluye un examen rectal digital y la toma de una pequeña muestra de materia fecal para ver si presenta algún signo de sangre. Puede haber sangre en la materia fecal por hemorroides u otros problemas anales, pero también es un signo de un pólipo hemorrágico o cáncer colorrectal. No debe asumir que la sangre en las heces se debe a un problema anal hasta haber descartado un cáncer. Lamentablemente, solamente cerca del 50 por ciento de los cánceres colorrectales se detectan de esta manera porque no todos los cánceres producen sangrado en sus primeras etapas.

A partir de los 50 años, hay que hacerse una evaluación completa del colon con una colonoscopia o una sigmoidoscopia y una prueba radiológica como un enema de bario o colonografía (colonoscopia virtual). Si bien los estudios con rayos X son útiles, no son tan precisos como una colonoscopia donde el médico puede ver el colon completo. Además, muchas veces se pueden extirpar los pólipos (protuberancias precancerosas) durante el procedimiento de la colonoscopia. La mayoría se puede hacer ambulatoriamente y con poco malestar. El procedimiento debe repetirse cada 5 a 10 años y con mayor frecuencia si desarrolla síntomas o tiene antecedentes personales o familiares de cáncer colorrectal o pólipos colorrectales.

Si tiene factores de riesgo de sufrir cáncer colorrectal, como antecedentes personales o familiares de cáncer colorrectal o de otros tipos, o una enfermedad inflamatoria intestinal, debe hablar con su médico para hacerse exámenes antes y/o con mayor frecuencia.

Medicare Parte B cubre los exámenes de detección de cáncer colorrectal para hombres y mujeres mayores de 50 años. Medicare cubre una sigmoidoscopia cada 48 meses. Si usted corre riesgo de sufrir cáncer de colon, Medicare cubre una colonoscopia cada 24 meses con una receta de su médico. Si tiene un plan de atención administrada (HMO), consulte si cubre los exámenes colorrectales.

Cambios en el estilo de vida

  • Dieta saludable: comer entre 25 a 30 gramos de fibra cada día es una buena manera de mantener su sistema digestivo saludable. La fibra dietaria se encuentra en las frutas, vegetales, panes integrales y cereales, frutos secos y frijoles. Los alimentos bajos en grasas y aquellos ricos en folato, como los vegetales de hojas verdes, son particularmente importantes. Mantener un peso saludable también es importante. Tener sobrepeso en la sección media puede aumentar su riesgo.
  • Ejercicio: hacer ejercicio por al menos 20 minutos tres a cuatro días a la semana, o hacer ejercicio moderado como caminar, trabajar en el jardín o subir escaleras puede ayudarle a reducir su riesgo.
  • Reducir el consumo de alcohol y dejar de fumar: si bebe alcohol, hágalo con moderación. Fumar aumenta su riesgo de sufrir problemas pulmonares, vasculares y cardíacos y de muchos tipos de cáncer como de pulmón y colorrectal. La mejor medida preventiva es dejar de fumar y hacerse los exámenes recomendados.